viernes, 27 de mayo de 2016

PACA: LAGUNA DE PACA


Muchas veces estuve en la laguna de Paca y solo una vez fui a la ciudad, de eso hace muchos años, de tal manera que decidí nuevamente hacer una visita a la ciudad, cuyos recuerdos compartiré en este relato. Lo que hace el turista generalmente es ir a Jauja y de allí ir a la laguna, pocos son los que pasan de largo la laguna y siguen camino hasta el mismo pueblo.

Paca es el nombre de uno de los 34 distritos que conforman la provincia de Jauja en el departamento de Junín. Se encuentra localizado a  3,430 msnm.

Es un distrito pequeño con casas típicas serranas muy antiguas, es decir casitas con paredes de adobe y techos a dos aguas con tejas rojas. Como en todo lugar también encontramos construcciones de material noble pero son pocas.

Desde épocas remotas aquí se asentaron algunos grupos humanos dedicados principalmente a la agricultura, pero recién a fines del siglo XIX  se consolida con un pequeño pueblo. En 1,921 es declarada como Villa de Paca y finalmente el 30 de setiembre de 1,943 es elevado a la categoría de distrito.

Para llegar a su plaza principal se tiene que abordar un medio de transporte desde la ciudad de Jauja. Existen muchos autos y mototaxis que cubren esta ruta. En esta oportunidad abordé una mototaxi para hacer este recorrido. La idea era que al ir en mototaxi el trayecto se recorre más despacio, su velocidad no es la misma que la de un auto, lo cual permite disfrutar mejor de los paisajes naturales de la ruta. La carretera esta en perfectas condiciones.

 
Una característica del camino es que la carretera pasa muy cerca de la laguna, lo que permite observar un manto azul en medio de las montañas.
 
Luego de pasar por la laguna en paisaje cambia. La carretera que se encuentra en muy buenas condiciones se vuelve serpenteante pero vamos tranquilos. Por esta altura de la carretera no hay mucho tránsito porque como dije al inicio lo normal es que la mayoría de los vehículos y mototaxis que trasladan visitantes llegan solo hasta la laguna, raras veces llegan hasta el mismo pueblo.


Después de recorrer unos 7 km en un lapso de tiempo aproximado de 20 minutos llegamos finalmente a la plaza principal del distrito de Paca. El cielo luce despejado con algunas nubes, los rayos solares caen sobre mi cuerpo y no se siente frio.
 
La plaza  principal es pequeña y en ella se encuentran los locales de las principales instituciones del distrito.
 
En la parte central de la plaza se encuentra una pileta construida de una forma muy peculiar. Me parece que hubieran escrito en alto relieve  un mensaje en un dialecto desconocido o tal vez serán adornos La pileta es coronada con la estatua de un poblador paqueño con su típica vestimenta.
 
Por la otra parte de la pileta se encuentra la figura de un chuto, el cual es considerado como el personaje danzante   más pícaro y gracioso de la huayligía y  tunantada. La huayligía es un baile que se desarrolla con mucho arraigo en toda la zona de la provincia de Jauja y por supuesto en Paca. Es un baile tradicional y costumbrista de adoración al niño Jesús.

En la mayoría de los pueblos la huayligía comienza el 25 de diciembre y termina el 6 de enero, cubriendo las festividades de Navidad, Año Nuevo y Bajada de Reyes. El chuto de la huayligía lleva cubierto su rostro con una máscara, viste pantaloneta negra, chaleco blanco bordado con hilos de colores, medias coloridas, ojotas y un sombrero de forma piramidal que termina en punta.
 
En una de las esquinas del perímetro de la plaza principal se ubica la iglesia del Señor Animas,  una iglesia pequeña con dos torres a los costados que sirven de campanarios.



En su interior se venera al Señor Animas considerado el Patrón del pueblo cuya fiesta se celebra en la primera quincena de febrero. La fecha coincide con las celebraciones de los carnavales y con la entrega de la mayordomía para el próximo año en la fiesta de las comadres y compadres. La gente baila al ritmo de la pachahuara.

La leyenda popular dice que en la noche el Señor Animas de Paca baja de su altar para bailar la pachahuara, por eso los devotos en el día preparan y  visten al Señor son sus mejores trajes

La pachahuara es una danza que se baila recordando la esclavitud de los negros y su posterior liberación, por eso consta de dos partes: la primera parte conocida como la pasión de la esclavitud en donde los que representan a los esclavos negros bailan con pasos lentos y rítmicos. La segunda parte es conocida como el pasacalle, en donde los negros bailan con mucha alegría porque representa la abolición de la esclavitud y la libertad de los negros.

El nombre pachahuara proviene de dos palabras quechuas: “pacha” que significa “tierra” y “huara” que significa “amanecer”, interpretando se podría decir “amanecer de la tierra” o “tierra que amanece”. En esta danza la liberación de los negros de la esclavitud se interpreta como un nuevo amanecer.

Cuenta una historia que un agricultor estaba arando la tierra cuando sintió que su arado golpeo algo. Al limpiar la tierra descubrió con sorpresa que se trataba de la imagen de Cristo. Cuando las autoridades de Jauja se enteran de este episodio se apersonan a Paca con la intención de constatar los hechos.  Al querer llevarse la imagen se desataron tormentas con fuertes lluvias, rayos y truenos que llevaron a todos los presentes a deducir que la imagen quería quedarse en este lugar.
 
En una esquina de la plaza se encuentra el local de la municipalidad de Paca,  una edificación de dos pisos construido con material noble cuyo diseño modesto no rompe la naturalidad del entorno, como si sucede en otros pueblos antiguos y pobres en donde los locales municipales son construcciones inmensas, llenas de acabados modernos que no guardan relación con el entorno y menos aún con las demás casas de los pueblos. En la misma cuadra antes de llegar a la municipalidad encontramos una glorieta.               
 
La laguna de Paca es la atracción turística del distrito. Mientras regresaba de la plaza principal de Paca a la ciudad de Jauja, durante gran parte del trayecto apreciaba el lecho azul de la laguna.
 
 
Según los datos oficiales la laguna tiene una extensión de 6 km2 con una profundidad máxima de 22 metros. Se encuentra localizado a 3.5 km de la ciudad de Jauja y dentro de su perímetro podemos localizar algunas islas artificiales, la más grande es conocida como la isla del amor. Hace años los botes llevaban hasta la isla del amor, hoy en día el paseo en bote es mucho más corto y ya no llegan hasta allí.

 
En ciertas partes de la laguna crecen totorales y en los alrededores se observa árboles de eucaliptos y sauces. En un lugar de descanso y esparcimiento en donde se brindan servicios de alimentación, hospedaje y paseos en botes.
 
Como muchas de las lagunas del Perú ésta también tiene sus propias historias, mitos y leyendas  que trasmiten los paqueños de generación en generación, orgullosos de sus recursos y atractivos naturales  e historia.

Una de estas leyendas dice que cuando el conquistador español Francisco Pizarro capturó en Cajamarca al Inca Atahualpa, este último viendo el interés que tenían los españoles por el oro ofreció por su rescate llenar un cuarto de oro y dos de plata hasta la altura donde llegue su brazo levantado.

Una caravana de súbditos venia del Cusco con llamas cargando alforjas llenas el oro y la plata para pagar el rescate del Ica.  Cuando pasaban por este lugar rumbo a Cajamarca les llegó la noticia de que el inca había sido asesinado. Al enterarse de la triste noticia arrojaron las llamas y las alforjas al fondo de esta laguna. Por eso los lugareños y los niños que cuentan las historias a los visitantes dicen que en el fondo de la laguna hay mucho oro y plata.
 
También se dice que en el fondo de la laguna habita una hermosa sirena de cabellos dorados que sale en las noches de luna llena y que con su belleza atrae y se  lleva a los hombres al fondo de la laguna para matarlos o volverlos locos.

La base de esta historia dice que una noche de luna llena caminaba por el borde de la laguna una hombre cuando de pronto se encuentra con una bella mujer de cabellos dorados que le dijo al hombre que se     quedaría con él toda la vida si él la seguía a donde quisiera. El hombre siguió a la mujer y sin darse cuenta se fue adentrando al fondo de la laguna en donde la mujer, que en realidad era una sirena, tena una mansión llena de lujos y comodidades. Después de un mes de desaparecido  el hombre aparece nuevamente en el pueblo pero completamente loco. Cuando los pobladores preguntaban al hombre sobre donde había estado todo este tiempo, el hombre loco contaba su historia con la sirena.
 
Otra historia cuenta que en una época muy remota un anciano llegó al pueblo como un mendigo. Estaba sediento por la caminata y tocaba la puerta de casa en casa pidiendo un poco de agua. La gente  hacía caso omiso a sus suplicas y le negaba lo solicitado. Casi desfallecido el anciano llegó a la casa de una familia caritativa, quienes le brindaron el agua que pedía.

El anciano pidió a la familia que se fueran del pueblo esa misma noche porque iba a desencadenarse un diluvio y que por más que escucharan ruidos les recomendó que no voltearan para ver  lo que pasaba.  La familia salió  de su casa en la noche rumbo a las alturas de un cerro. Ellos escuchaban llantos y gritos pero según lo indicado por el anciano no volteaban para ver lo que pasada. Finalmente más pudo la desobediencia y la curiosidad, primero volteó el niño y se convirtió en piedra, en seguida volteo el padre y la madre y corrieron la misma suerte. El anciano en realidad era Dios que venía a comprobar los sentimientos de la humanidad. Al ver el comportamiento de sus hijos quiso castigarlos y les mandó un diluvio que desapareció la ciudad. Las lluvias de ese diluvio forman la laguna que hoy se conoce como la laguna de Paca.
 
En unos de los cerros que encierran la laguna se observa la silueta de un indio dormido. La leyenda cuenta que un gran cóndor vio una pareja de indios caminando muy juntos. El cóndor se abalanzó sobre ellos y cogió a cada uno con cada pata con la intención de llevárselos a su nido para devorárselos. Al escuchar los gritos de los jóvenes la gente comenzó  a tirar piedras y flechas al animal. Una de la flechas cayó en una pata y el animal soltó al joven que al caer sobre el cerro se convirtió en piedra, adoptando la posición de un indio dormido.

Pero la historia no termina ahí, el cóndor siguió volando llevando entre sus garras a la joven india. A su paso por los aires seguía recibiendo los disparos de flechas y piedras que lanzaba la gente al escuchar los gritos de ayuda de la joven.  Finalmente una flecha cayo en la pata y el ave  soltó a la joven que al caer sobre el cerro también se convirtió en piedra. Pero el cóndor había volado bastante llegando hasta Tingo Maria en donde suelta a la joven, por eso en esa ciudad se aprecia en uno de los cerros circundantes la silueta conocida como la bella durmiente.
 
Muy cerca de la carretera se ubican varios restaurantes en donde se puede degustar platos típicos de la sierra central del Perú.  Solo hay que tener un poco de paciencia porque la atención demora un poco. Pero mientras esperas el servicio puedes acercarte a la orilla de laguna y tocar con las manos el agua fría de la laguna. Cuando se camina cerca de la laguna se experimenta la sensación de que la tierra se mueve.

 Es un lugar adecuado para comer al aire libre disfrutando de la naturaleza y el bello paisaje.
 
Uno de los platos típicos de esta zona y muy popular en todo el Perú es la pachamanca. Su verdadera preparación requiere de cierto conocimiento. Para ello previamente se calientan las piedras y se colocan dentro de una cavidad hecha en la tierra, luego se echan diversas carnes, de res, chancho, carnero, aderezadas, sazonadas y maceradas con hierbas y especias saborizantes. Se cubren con hojas especiales y se agregan papas, habas y humitas. Se deja por un tiempo que el calor concentrado haga su trabajo para después servir todo junto en un solo plato. Es la recompensa a un largo paseo, un premio al paladar y una satisfacción a nuestra debilidad gastronómica por la comida serrana.
 
Si queremos un plato frio se puede saborear un rico ceviche de trucha que algunos dicen es pescado en la misma laguna, pero lo más probable es que provengan de algunos de los criaderos que se encuentran en los pueblos de los alrededores. Largas tiras de pescado con ese brillo característico del pescado fresco nos abren el apetito. Eso sí, tiene que tener su punto de picante sino no es ceviche. Se acompaña con maíz tostado, granos de choclo.
 
Pero no te puedes ir sin antes haber surcado sus aguas en cualquiera de las lanchitas, sintiendo una brisa helada que nos golpea la cara mientras un niño va narrando las historias de la laguna. Las lanchas son movidas por remos de madera con solo la fuerza del hombre, con ello se evita la contaminación de la laguna pero se explota al hombre, por eso es bueno dejar al “capitán” una buena recompensa por tanto esfuerzo. Para los más pequeños también hay juegos que hacen más feliz su estadía.
 
Sobre el origen del nombre de este distrito  los historiadores señalan que deriva del vocablo quechua “paccac” que significa oculto o escondido, algo así como pueblo oculto o escondido entre cerros.

El centro mismo del pueblo es pequeño con pocos servicios para el turista, ello se compensa con la amabilidad y cortesía del poblador paqueño. Lo recomendable es hacer una visita rápida y disfrutar el mayor tiempo posible en su atractivo turístico: La laguna de Paca. También se puede pernoctar en los alojamientos muy cerca de la laguna.

Este viaje los realice en setiembre del 2,014, cualquier dato puede haber cambiado a la fecha.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 


jueves, 28 de abril de 2016

JAUJA : SANTA FE DE HATUN XAUXA


Muchas veces tuve la oportunidad de estar en Jauja por lo tanto esta  narración corresponderá a lo recordado de dos viajes. Es muy común que para ir a la sierra central aborde los ómnibus en el terminal terrestre de Yerbateros.  Normalmente el pasaje de Lima a Jauja los días que no son fines de semana tienen un precio de S/. 20.00. Los días viernes, sábados y domingos se incrementa a 30,35 y hasta 40 soles dependiendo de la oferta y la demanda.

Jauja es el nombre de una de las nueve provincias que conforman el departamento de Junín. En esta oportunidad la narración no corresponde a toda la provincia sino básicamente al distrito de Jauja capital de la provincia ubicada a 3,352 msnm en el valle del Mantaro.

Desde épocas antiguas los diferentes grupos que habitaban esta zona se fueron uniendo hasta formar lo que se conoce como la nación Wanka, cuyos dominios se extendían por lo que hoy corresponde a las actuales provincias de Huancayo, Concepción y Jauja.  Fue un grupo guerrero que se formó aproximadamente por el año 1,200 dC  y tuvo como capital principal la ciudad de Tunanmarca. Los restos de esta ciudad se encuentran en las alturas de Jauja, en el distrito de Concho,  sobre los 4,200 msnm. donde se encuentran los restos de sus viviendas circulares esparcidas en un área de 2 Km. Un lugar espectacular  al cual se llega después de una larga caminata, hecho del  cual ya escribí anteriormente.
 

Los Wankas fueron un grupo étnico guerrero que se caracterizó por su belicosidad, no aceptaron una rendición pacífica ante los incas y se enfrentaron en encarnizadas y feroces guerras. Finalmente fueron vencidos por el ejército del Inca Pachacútec  y sometidos a las reglas del Tahuantinsuyo. Por esa época el lugar ya era conocido con el nombre de Xauxa.  La historia cuenta que el inca Huayna Cápac visitó en varias oportunidades estas tierras y al ver su esplendor y belleza dijo: “Hatun Xauxa”, vocablos quechuas que significan “Jauja Grande”.


El 25 de abril de 1,534 el conquistador español Francisco Pizarro funda la ciudad con el nombre de "Santa Fe de Hatun Xauxa".  Los conquistadores españoles  la consideraron  como la primera capital del Virreinato del Perú. Con la fundación de la ciudad de Lima el 18 de enero de 1,535, se trasladó la capital a la costa para aprovechar la cercanía al puerto del Callao, lo cual les permitía salir y venir y ejercer el intercambio comercial con el mundo,  llevando y trayendo mercancías desde otros puntos del mundo, especialmente España.



En la época colonial la ciudad de Jauja era muy reconocida  por su clima seco, el cual los médicos recomendaban  para los enfermos de las vías respiratorias, asma  y tuberculosis, lo cual originó que muchos españoles asentaran por largos periodos su residencia en esta ciudad. En la época republicana  el  hospital de Jauja acogió a muchas personas  que venían desde la capital y del interior del país para hacerse tratar.  Con el desarrollo de los antibióticos, la ciudad dejó de tener importancia en ese aspecto, pero hasta ahora en nuestros días cuando alguien está mal de los bronquios o tose se escucha decir: Hay que llevarlo a Jauja.

La ciudad de Jauja tiene un terminal terrestre pero generalmente los carros no tienen como destino final a Jauja sino a Huancayo, por ello es normal que los onmibuses interprovinciales  dejen a los pasajeros al borde de la carretera central sin entrar al terminal.  Cuando los carros vienen de Huancayo para dirigirse a Lima y pasan por Jauja, allí si entran al terminal terrestre a recoger pasajeros.

Era un poco más de las 5 am y me encontraba al borde de la carretera y la pista estaba mojada por la lluvia de la madrugada. Sentía el frio helado de la sierra sobre mi rostro y mis manos rápidamente estaban frías. Todavía estaba oscuro  pero la luz de los postes de alumbrado público daba claridad. Con mi mochila sobre la espalda me dirigí a la plaza principal. Iba caminando por las calles casi desiertas a esas horas, solo me cruzaba con algunos recicladores y otros madrugadores posiblemente con destino a un trabajo lejos de la ciudad o a abrir sus negocios.  Y no faltaban aquellos que tambaleándose iban con destino a sus casas o buscaban algún lugar donde descansar después de una noche de juerga.

Después de una caminata de varias cuadras llegue finalmente a la plaza principal. Estaba un poco extenuado por la caminata y sobretodo porque mi cuerpo recién se estaba adaptando a la altura. No podía sentarme a descansar  en las bancas porque estaban mojadas por la lluvia de la noche. Esperaba encontrar muy cerca de aquí algún lugar donde descansar y tomar un buen desayuno pero mi desilusión fue grande al ver que los negocios todavía tenían sus puertas cerradas. No me quedó otra opción para tomar desayuno que abordar una mototaxi con destino al terminal terrestre.  En los exteriores del terminal, en plena calle, sentado en un banquito una señora jaujina escuchaba atentamente mi pedido, el cual fue atendido a mi entera satisfacción.        

Con las energías completas por el contundente desayuno y como todavía era temprano abordé una combi del terminal que me llevó a otro distrito. Conforme pasaban las horas el cielo se iba despejando para dar paso a los rayos solares que caían directamente sobre la superficie terrestre y todo lo que se encontrara sobre ella.

En la plaza del barrio La Libertad, uno de los más antiguos de Jauja se levanta un monumento coronado con la figura de un ave con las alas extendidas. En ella se encuentra una placa que dice: “En este símbolo glorificante rinde un homenaje la provincia a la sagrada libertad del 28 de julio de 1,821”. Otra placa dice que fue inaugurado en 1,923 y remodelado en 1,969.
 
En un extremo de la plaza se encuentran tres arcos que sirven de ingreso a la alameda Franklin Roosevelt que conduce al cementerio general de la ciudad de Jauja. La alameda está conformada por dos largas hileras de cipreses que algunos datan de 1,949, fecha de su inauguración. Este lugar es otro punto de partida para abordar autos con destino a otros distritos jaujinos como Huertas,  Molinos, Ricran, Pancan.

Es precisamente esta plaza tradicional que sirve de escenario para celebrar las principales fiestas y tradiciones jaujinas  que vi un grupo de personas bailando alrededor de la plaza. Siempre que se ve este tipo de bailes por las calles es común decir que es un Santiago, pero el verdadero Santiago  se origina en una fiesta de selección y señal del ganado.

 
Tratando de averiguar un poco más sobre el Santiago leí que es una expresión folklórica que se ha generalizado en todos los pueblos del valle del Mantaro y que no tiene un día central de celebración sino que se celebra a partir del 24 de julio hasta el 5 de agosto en honor al apóstol Santiago considerado como el Patrón de los animales. La música es interpretada con una tinya y una corneta de cuerno de toro llamada huacra. En estas fechas los pastores a cargo del ganado bajan de las punas hacia el valle trayendo consigo flores especiales que solo crecen en las alturas las cuales son ofrecidas en un acto de total creencia y devoción al apóstol Santiago con la finalidad de propiciar la fertilidad del ganado. Durante la fiesta se consume las hojas de coca y mucho licor, también se come bien y se baila a los acordes de la música tradicional. Al día siguiente se hace el sacrificio de un animal y se bebe su sangre. Luego el ganado es adornado con vistosos aretes, coloridas cintas y graciosos adornos para ser marcados, acto que se conoce con el nombre de “señalacuy”.

 
Me dirigí nuevamente a la plaza principal y estaba totalmente diferente a la que vi horas antes. Los fuertes rayos del sol habían secado las pistas y bancas, en la plaza había muchas personas caminaban de aquí  para allá  y la pista alrededor de la plaza estaba llena de mototaxis adornados con flores y globos de variados colores, era una fiesta de color.

Ese día una asociación de mototaxis estaba de aniversario y adornaron sus vehículos de la mejor manera para hacer un desfile por las principales calles y alrededor de la plaza misma.
 
 
La plaza principal de Jauja  es de regular tamaño, todo el piso está enlosetado, con varios monumentos en su interior  y en el perímetro se encuentran los locales de las más importantes instituciones.



Y no podía faltar el monumento a la mujer jaujina.
 
La parte central muestra una pileta construida en metal fundido, los alrededores tienen jardines con flores de bellos colores y árboles de regular tamaño.
 
La Iglesia Matriz se ubica en una esquina del perímetro de la plaza principal de la ciudad.  Los estudios indican que se inició su construcción en el año 1,566
 
El templo está consagrado a la Virgen de Rosario considerada la Patrona de Jauja  y conocida popularmente entre los lugareños como “Mamallanchic Rosario”,  vocablos quechuas que quieren decir: nuestra madre Rosario.
 
El altar mayor está bellamente tallado al estilo churrigueresco y en la parte central se ubica la imagen de la Virgen del Rosario cuya fiesta patronal se celebra el primer domingo de octubre.  Se cree que esta imagen fue un obsequio del Rey Carlos V de España para la catedral del Cusco, pero que por motivos desconocidos se quedó en Jauja.
 

Contiguo a la iglesia matriz se encuentra el local de la municipalidad de Jauja, cuya construcción original es de mucho antes de 1,901.  Cuando en 1,989 se iniciaron los trabajos de reconstrucción del municipio, un trabajador encontró entre las bases una botella en cuyo interior se encontraba un acta firmada por algunos ciudadanos de la época en donde se indicaba que en 1,901 se estaba restaurando el palacio municipal, prueba de que el local existía de mucho antes.

 
 
En uno de los frentes de la plaza se encuentra el monumento a Francisca Pizarro Huaylas Yupanqui, considerada la primera mestiza del Perú. Nació en 28 de diciembre de 1534 en Jauja  y murió en Trujillo, no la cuidad norteña del norte del Perú  sino una ciudad española, en 1,598 a la edad de 63 años.  Fue hija del conquistador  Francisco Pizarro y de Inés Huaylas, hija del Inca Huayna Cápac, y conocida antes de su bautismo cristiano como Quispe Sisa. Su mamá  fue  ñusta y hermana de los Incas Huáscar y Atahualpa.
 
En un costado de la plaza principal  se encuentran unas glorietas.
 
 
Uno de los atractivos emblemáticos de la ciudad de Jauja es la capilla de Cristo Pobre localizado a 8 cuadras de la plaza principal de Jauja. Fue construida entre los años 1,920 y 1,928 en base a fierro y cemento.
 
La idea original de su construcción tenía como modelo a la Sainte Chapelle de la Catedral de Notre Dame de París. Es por ello que tiene in estilo gótico y ojival, única en su género es la sierra central del Perú. En las puntas de las dos torres se hallan las esculturas pequeñas de los doce apóstoles de Jesús.
 
La capilla es de una sola nave y en la parte central del altar mayor se encuentra la imagen de la Virgen de la Medalla Milagrosa. A los costados están las esculturas  de San Vicente de Paúl y de Cristo Pobre. En la parte superior coloridos vitrales completan el altar mayor. Externamente la he visto pintada de varios colores pero internamente siempre está pintado todo de color blanco.
 
 
También hay un púlpito de madera finamente tallada y en las paredes cuadros del Vía Crucis.
 

A cinco minutos de Jauja en el distrito de Paca se puede conocer la Laguna de Paca, pasearse en botes sobre sus aguas mientras escucha la historia de la laguna narrada por un niño  y después  degustar riquísimos platos de la gastronomía jaujina y huancaina.

 
El día se iba terminando  para dar paso a la noche, el sol se resistía a dejarnos, nos mostraba sus últimos rayos tiñendo de rojo las blancas nubes.
 
Regresé nuevamente a la plaza principal para verla como era de noche. El alumbrado es muy tenue.
 
Pude distinguir un monumento a Andrés Avelino Cáceres quien lideró la resistencia en la sierra central del Perú durante la guerra con Chile. Fue un tipo carismático y paternal por eso sus soldados solían llamarle “Taita Cáceres” mientras que para los chilenos fue un combatiente escurridizo al cual nunca pudieron atraparlo, por eso le decían “El brujo de los Andes” porque parecía estar en todas partes.
 
En otro lugar de la plaza un busto de un héroe nacional de la guerra del Pacífico cuya placa dice: Jauja al coronel Francisco Bolognesi, diciembre 9 de 1,952.
 
Vi movimiento cerca de la iglesia matriz y me dirigí a ella, en el interior se estaba realizando un matrimonio.
 
Mientras en el interior los novios se daban el sí jurándose amor eterno, prometiéndose ser fieles en las alegrías y en las tristezas,  en la salud y en la enfermedad todos los días de sus vidas, en los exteriores de la iglesia matriz los músicos tomaban sus ubicaciones dando los últimos toques de afinación a sus instrumentos musicales.
 
Los novios salen de la iglesia y los músicos tocan la marcha nupcial mientras los novios reciben el saludo de los familiares. Cada saludo iba acompañado de la entrega de un ramo de flores blancas, parecían gladiolos o lirios. Cuando pregunté a una persona sobre este detalle me dijo que entregan flores blancas para su felicidad y porque la nueva pareja son personas que nunca antes han tenido otro compromiso, es como un símbolo de pureza.  Si la pareja ha tenido compromiso anteriormente le entregan flores de otro color.
 
Finalmente se terminaron los saludos, la banda comenzó a tocar la tonada de la tradicional música del centro y se armó la fiesta allí mismo, en el frontis de la iglesia, en medio de la pista.


Compré las famosas rosquitas blancas bañadas de azúcar y los tradicionales alfajores de manteca y me dirigí al terminal terrestre de Jauja, a esperar la llegada del omnibus que venía de Huancayo y que finalmente me llevaría de regreso a la capital.

Jauja también cuenta con un aeropuerto localizado a 3 km. de la ciudad el cual inició sus operaciones en 1,977. Los vuelos comerciales no son muy comunes a este lugar, el viaje dura aproximadamente 25 minutos. 
 
Esta narración es básicamente sobre dos visitas a Jauja, una de ellas en agosto del 2012 y la otra en setiembre del 2014. Cualquier dato podría haber cambiado a la fecha.