sábado, 6 de enero de 2018

LA CAÑERA: CATARATA EL TIGRE


Había planeado un viaje las ciudades de Oxapampa y Villa Rica, para ello primero tenía que llegar a Chanchamayo.  Las dos ciudades pertenecen al departamento de Pasco y cuando escuchamos Pasco siempre lo relacionamos con un lugar minero de frio extremo, pero es importante señalar que Pasco va desde las altas punas hasta la selva tropical y que una gran parte del departamento está compuesto de relieve tropical, especialmente en toda la provincia de Oxapampa.

Partimos junto a mi hermano Carlos desde el Terminal de Yerbateros en un ómnibus interprovincial cuyo destino final era la ciudad de La Merced.  Después de un largo tramo de camino de subida serpenteante desde la costa hasta los Andes peruanos, pasamos en la madrugada por el abra de Anticona más conocido como Ticlio (4, 818 msnm), el punto más alto de la ruta. De allí comenzamos el descenso hasta La Oroya (3,750 msnm).

En esta ciudad la carretera central que va desde Lima se ramifica en tres rutas de acuerdo a los distintos puntos de destino de la zona centro del Perú: a Huancayo, Tarma y Cerro de Pasco vía Junín.  En nuestro caso el ómnibus tomó la ruta hacia Tarma (3,050 msnm) y comenzó el descenso pasando muy temprano por esta ciudad.

Luego llegamos a San Ramón (815 msnm) y aproximadamente a las 6.00 am estábamos arribando al terminal terrestre de La Merced (751 msnm), capital dela provincia de Chanchamayo, departamento de Junín. Habíamos recorrido unos 310 km desde Lima en unas 7 horas aproximadamente.

La Merced es la capital del distrito de Chanchamayo y de la provincia del mismo nombre y es muy común oír los dos nombres cuando se refieren al mismo lugar. Se puede decir que La Merced es el punto de entrada a la zona de selva del departamento de Junín y Pasco.

En el terminal terrestre de La Merced podemos encontrar transporte público para las diferentes ciudades y pueblos que se encuentran más adentro: San Luis de Suaro, Yuranaki, Perené, Pichanaqui, Satipo, Oxapampa, Villa Rica y muchos otros. Desde estos lugares se pueden continuar viaje en autos y lanchas a pueblos y caseríos que se localizan en plana selva.

Abordamos inmediatamente una combi con destino a la ciudad de Oxapampa, recuerdo que compramos algunos panes y desayunamos en el mismo vehículo. Estaba contento porque iba a conocer nuevos lugares, pero algo comenzó a sonar mal cuando los pasajeros exigían al chofer que partiera de una vez y este decía que de nada iba servir partir ahora pues más allá ya no había pase.

Lo que temía se hizo realidad, saliendo de la ciudad pasando el distrito de San Luís de Shuaro el tránsito estaba restringido y no había pase debido a la construcción de la carretera a Oxapampa. Pero esta restricción fue comunicada con anticipación, la mayoría de las personas sabían que se estaba construyendo esta importante carretera, lo malo era que yo no estaba enterado ni remotamente de esta situación. No había pase hasta las 9 am y no era ni las 7 am.

La gente salía de los vehículos y aprovechaban la situación para reunirse en grupos y conversar de cualquier tema, lo que se buscaba era hacer que el tiempo pasara de la mejor manera. Las vendedoras sabiendo de estas demoras programadas con anticipación aprovechaban para hacer su negocio, dulces, galletas, agua, refrescos, sanwiches, desayunos con tamales y hasta comida se ofrecían a lo largo de la fila de vehículos que conforme pasaba el tiempo iba creciendo más y más.

En el corto trayecto que habíamos realizado me había percatado que pasamos por un pueblo. Aproveché la inesperada situación para caminar de regreso y llegar hasta el pueblo que minutos antes habíamos pasado.

Se trababa del distrito de San Luis de Shuaro, el primer pueblo que aparece en la ruta a Oxapampa. Posee una catarata conocida con el nombre de Sanshirio pero en esta oportunidad solo llegue hasta la plaza principal debido a la situación inesperada que encontré.

Por fin después de casi dos horas de espera que pareció toda una eternidad se restableció el tránsito para alegría de todos los que estábamos en la combi y seguramente para los ocupantes de los otros vehículos. El aburrimiento por la espera comenzó a desaparecer cuando tenía ante mis ojos el bello paisaje del valle de Chanchamayo con el rio Perené formando meandros mientras discurre sus aguas en medio de los cerros llenos de verdor.

Todo el camino está lleno de una exuberante vegetación con algunas curvas en donde ligeramente se va subiendo hasta llegar a los 1,814 msnm.  La carretera cruza la Reserva de la Biósfera Oxapampa-Asháninka-Yánesha.

Las reservas de biosfera a diferencia de las reservas naturales protegidas, están diseñadas para conservar los recursos naturales con un uso sostenible de los mismos. Considera dentro de ellas áreas naturales terrestres y acuáticas, con su fauna y flora, buscando una relación equilibrada entre los seres humanos que la habitan y la naturaleza.  

Esta reserva se registró en el 2,010, pertenece al departamento de Pasco y comprende el Parque Nacional Yanachaga Chemillén, las Reservas Comunales de Yánesha y El Sira, así como el Bosque de Protección de San Matías de San Carlos. En total son 1 millón 800 mil hectáreas protegidas por el Estado como ya lo dije en el párrafo anterior con la finalidad de conservar la flora, fauna y comunidades indígenas que se encuentran comprendidas dentro de su territorio, aprovechando de manera sostenible de los recursos naturales de la zona.  

Nosotros bajamos en un caserío al borde del camino conocido con el nombre de La Cañera, distante a unos 14 km de la ciudad de Oxapampa, 25 minutos más de viaje y estaríamos llegando a Oxapampa. El costo del pasaje fue de S/.6.00. Desde aquí es el punto de partida para iniciar la caminata a la Catarata El Tigre.

El camino se inicia por un sendero plano en medio de plantaciones de granadillas. Todo alrededor está lleno de verdor, un paisaje típico de la zona de ceja de selva. Se conoce con el nombre de ceja de selva o selva alta al conjunto de bosques densos, lluviosos y nubosos de las montañas localizadas al oriente de los Andes Peruanos. Básicamente se encuentra comprendida desde los 600 msnm llegando en algunos casos a montañas de hasta los 3,000 msnm.

Al comienzo el camino es ancho y hay varios senderos porque cada uno conduce a las entradas de los ranchos cercanos. Lo que debemos hacer es seguir de frente por el sendero que nos conduce al pie de la montaña. En muchos casos las cataratas que se localizan en la selva peruana se encuentran en propiedades privadas.

Luego el camino se hace angosto y comienza la subida. Realmente la subida es moderada y fácilmente lo puede realizar cualquier persona. Lo que si se puede observar es que el lugar está compuesto de bosques con una vegetación muy densa producto de las lluvias. Tener en cuenta que el clima tropical húmedo y el fuerte calor sofoca y cansa más.

Cruzamos un puente de madera sobre el rio para pasar al otro extremo del camino que nos conducirá hasta la catarata.

De no haber camino todo esto sería una montaña con una exuberante vegetación llena de árboles difícil de caminar. Cada cierto tiempo se da mantenimiento al camino porque la crecida de las plantas hace que el angosto sendero se vaya cerrando hasta casi desaparecer.
 
 
Subía caminando a paso firme por el sendero rumbo a la catarata. De pronto comienzo a escuchar cada vez con más fuerza el ruido que hace el agua al caer desde una gran altura sobre las piedras. Y allí estaba ante mis ojos la catarata El Tigre, el motivo por el cual había hecho este viaje.

 
Un viejo cartel nos recuerda que estamos en la catarata El Tigre. EL viejo cartel dice Catarata Rio Tigre. Desde aquí se inicia el descenso por un caminito muy peligroso hasta la parte baja donde está el rio para tener una mejor vista de la catarata. Es importante bajar con sumo cuidado y con unas buenas zapatillas, mucho cuidado con el barro y las piedras húmedas.

La catarata es una caída de un torrente de agua libre de unos 30 metros aproximadamente. Son 2.5 km que nos separan de la carretera. Llegar hasta aquí toma unos 40 minutos más o menos a paso moderado. Se encuentra a la mitad del cerro sobre los 1,850 msnm. El ingreso es libre no tuve que pagar ningún costo.

Debemos tener mucho cuidado al caminar por aquí ya que conforme nos acercamos a la catarata el camino es barroso y las piedras húmedas son resbalosas. Venir a estos lugares relativamente escondidos y pocos difundidos es por cuenta y riesgo de cada visitante, un mal paso y caemos, y de aquí nadie nos saca sino es por nuestros propios medios.

El nombre de la catarata se debe a que en época de crecida del rio la gran cantidad de agua que cae sobre la roca encerrada en este pequeño cañoncillo emite un sonido similar al rugido de un tigre. Los lugareños cuentan que descubrieron esta catarata hace muchos años atrás porque escucharon el rugido de un tigre y siguieron el sonido para darle caza pero se dieron con la sorpresa de que no era un animal sino una catarata de donde salía el rugido, de allí su nombre.

Se ha construido un puente rústico teniendo como base los troncos de árboles desde donde se puede apreciar la catarata en todo su esplendor. Un momento de descanso para disfrutar del lugar y después, como todo tiene su final, iniciar el camino de regreso a la carretera para continuar el viaje a Oxapampa.

Al hacer la bajada tomamos otro sendero y llegamos hasta un puente peatonal colgante.

El puente colgante es un puente que tiene dos estructuras de concreto en cada extremo desde donde se sujetan varios cables de acero. Sobre los cables de abajo se coloca el tablero del puente o lo que es el camino mismo del puente generalmente compuesto de pedazos de madera. Siempre es necesario poner barandas de seguridad a cada lado porque los puentes colgantes se mueven al paso de los peatones y algunas personas necesitan un apoyo para poder cruzarlos. Estos movimientos en algunas personas causan un gran temor hasta el grado de no querer cruzarlos
 

El puente fue inaugurado en agosto del año 2,005 según consta en la placa recordatoria colocada en uno de los arcos de concreto que sirve de base al puente.



Cuando llegamos a La Cañera no había gente a quien preguntar sobre la ubicación exacta de la catarata. Caminamos siguiendo la flecha del letrero que se encuentra al borde la carretera.
 

Vimos que en los exteriores de una casa dos motos y que la puerta estaba abierta. Nos dirigimos hacia ella y encontramos a dos albañiles que hacían su trabajo en esa casa. Nos indicaron el lugar donde estaba la catarata y la forma como llegar.  Se ofrecieron llevarnos hasta cierto punto en sus motos lo cual nos alivió en parte la caminata de ida.

Si uno hace el viaje por su cuenta y no utiliza los servicios de una agencia de turismo, la llegada de movilidad puede tardar bastante tiempo y en algunas ocasiones hasta horas. Los tours se pueden contratar en La Merced y Oxapampa.

Al regreso nuevamente nos encontramos con el bloqueo de la vía. En esta oportunidad de parada y espera fue en el Puente Paucartambo. Así se le conoce a un asentamiento humano perteneciente al distrito de Villa Rica, provincia de Oxapampa.
 


Las rústicas viviendas se encuentran a ambas orillas del rio Paucartambo y están unidas por un puente que da nombre al asentamiento.


Si bien es cierto vi mucha pobreza en este lugar, también es cierto que disfruté de momentos agradables, los paisajes naturales en este lugar son espectaculares. Los niños pasaban la tarde jugando a tirar sus hilos de pescar bajo el puente.

La gente aprovecha para hacer negocios en pequeñas tiendas o de forma ambulatoria vendiendo refrescos y comida. Un letrero nos indica que si seguimos por la izquierda llegamos en 44 km a Oxapampa y si seguimos por la derecha llegamos a Villa Rica en 23 km. Nosotros no teníamos que seguir ni a la derecha ni a la izquierda sino tomar el camino que nos llevaria de regreso a La Merced.
 

En este viaje me encointré con situaciones inesperadas, pero son estas situaciones no planificadas los que le dan un plus adicional a estos viajes. Tengo entendido que ahora el camino está señalizado, entran vehiculos hasta cierta parte.

Este viaje lo realicé en agosto del 2,011 y muchas cosas a la fecha han cambiado. En octubre del 2,017 fui de nuevo a Oxapampa y pude ver que la carretera ya esta totalmente termianda y que la movilidad es mas fluida con un servicio de combias que parte cada media hora desde los terminales terrestres de La Merced y Oxapampa.


 
 
 
 
 
 
 
 

jueves, 28 de diciembre de 2017

RANRAHIRCA


El nombre de este lugar lo vi por primera vez cuando leía sobre el aluvión de 1,970 que sepultó la ciudad de Yungay y otros pueblos del Callejón de Huaylas.  Uno de estos pueblos se llamaba Ranrahirca, en aquella época era una pequeña villa conformada por un reducido número de pobladores en comparación con la extensión que hoy tiene.

La historia cuenta que el 10 de enero de 1,962 a las 6.05 pm aproximadamente un pedazo de hielo de la parte norte, cara este del nevado Huascarán se desprendió de la montaña y cayó a una velocidad de 120 km por hora. Semejante alud que traía en su interior toneladas de rocas, hielo y lodo recorrió unos 20 km y sepultó el pueblo de Ranrahirca y otros pintorescos pueblos y anexos cercanos, como Armapampa, Yanama Chico, Shácsha, Huarascucho y Huchucoto. En aquella oportunidad murieron más de 4,000 personas y el alud pasó a escasos 1 km de la ciudad de Yungay capital de la provincia.

El segundo alud fue el 31 de mayo de 1,970, a las 3.23 pm se sintió un fuerte temblor con una duración de 45 segundos que ocasionó el desprendimiento de una parte del pico norte del nevado Huascarán que cayó sobre las lagunas glaciares al pie del nevado, desbordándose y bajando a una velocidad de 280 km por horas llevándose a su paso todo lo que encontraba. En aquella oportunidad desapareció la ciudad de Yungay y el Nuevo Ranrahirca, el sismo no solo afectó todos las ciudades y pueblos del Callejón de Huaylas sino que sus efectos llegaron hasta la costa de Ancash, ciudades como Chimbote y Casma fueron severamente afectadas con muchos muertos. De hecho es el sismo más destructivo del Perú del cual se tiene memoria, causó la muerte de aproximadamente 70,000 personas.

Como vemos durante su existencia el pueblo de Ranrahirca ha sido un pueblo errante,  teniendo que trasladarse de un lugar a otro debido a los constantes desastres causados por la naturaleza que prácticamente la desaparecían del mapa. A pesar de ello no ha abandonado su esencia de ser un pueblo al pie del nevado Huascarán la montaña más alta del Perú cuyo pico más alto alcanza los 6,768 msnm. Desde su plaza de armas se observa a la derecha el imponente nevado Huascarán.

Ranrahirca es uno de los ocho distritos que conforman la provincia de Yungay. Su creación política como distrito fue por la Ley 9403 del 15 de octubre de 1,942 durante el gobierno del presidente Manuel Prado Ugarteche. Se localiza al borde de la carretera que cruza todo el Callejón de Huaylas entre las ciudades de Mancos y Yungay. Su altitud promedio es 2,475 msnm.

La plaza principal es un lugar muy bonito, lleno de muchas palmeras siempre verdes que han crecido libremente alcanzando gran altura y que dan una sensación de grandeza y libertad bajo el azul intenso del color del cielo ranrahirquino.

En sus pasajes interiores se encuentran muchas bancas de madera donde los pobladores y visitantes se reúnen para conversar, leer o simplemente para calentarse con los rayos del sol.

En la parte central se ha construido una pileta de concreto la cual en todas las veces que he ido nunca la he visto en funcionamiento. Viendo en su interior no hay restos de agua ni humedad, una señal inequívoca de que casi nunca la ponen en funcionamiento o que tal vez no está terminada.

La pileta se encuentra coronada con la estatua de un ángel.

Generalmente la iglesia principal o matriz de las ciudades y pueblos se encuentra ubicada en una de las esquinas de la plaza principal, de esta manera se aprovecha para tener entradas por dos lados, en este caso la Iglesia del Señor de Los Milagros de Ranrahirca se encuentra en la parte media de una de las calles que conforman el perímetro de la plaza principal.

Tiene una sola entrada con una puerta ojival, el interior es de una sola nave y en ella se venera al Señor de los Milagros de Ranrahirca, considerado patrón y protector de la ciudad.

En la parte central del frontis de la iglesia se levanta una torre de cinco pisos que también sirve de campanario. En la cúspide de la torre se encuentra un reloj y más arriba la torre termina en un triángulo de cuatro lados con base cuadrangular terminada con una cruz símbolo del cristianismo.

A un lado de la iglesia se localiza el local del gobierno regional de Ranrahirca. Es una construcción sobria de dos pisos sin muchos detalles apoyada sobre una fila de arcos.

Uno de los principales motivos que me llevó hasta este lugar era poder conocer el “Museo de Arqueología, Antropología e Historia Natural de Ranrahirca “.  Su nombre suena espectacular y tenía que conocerlo. Las instalaciones del museo se encuentran en una pequeña calle a un costado del local municipal, en el jirón Las palmeras s/n.

Su interior consta de una gran sala dentro de la cual se han acondicionado ambientes, vitrinas y paneles donde se expone todas las piezas.

Observamos algunos pequeños mamíferos disecados como:  El mono pichico, un pequeño mono cuyo peso puede llegar a solo medio kilo. El mono musmuqui considerado el único mono verdaderamente nocturno, se le conoce también como mono de noche o mono dormilón, producen un fuerte sonido que se puede oír hasta 500 m de distancia. Un murciélago albino. Ratas y ratones del campo y hasta un gato disecado.

En otra vitrina se observa una muestra de aves disecadas como: El pato de la laguna, que lo podemos observar en las diversas lagunas del Callejón de Huaylas. El zorzal común, un ave pequeña con el pecho y vientre cubierto de plumas amarillas con manchas marrones. Los picaflores, las aves más pequeñas de tan solo 5 o 6 cm y una de las más hermosas avecillas con el cuerpo lleno de plumas satinadas y brillantes.  El huanchaco, un pájaro de plumaje negro que se destaca por tener el pecho cubierto de un rojo intenso que resalta en medio todo su plumaje negro del resto del cuerpo. El Gallito de las rocas, un ave de un bello plumaje color ojo con un prominente mechón de plumas rojas encima de la cabeza. Es considerada el ave representativa del Perú, su nombre científico es “rupícola peruviana” y en la sierra se le conoce con el nombre de Tunki. Y finalmente un pato blanco común.




Y más avecillas como el tuctupillin, picaflores, canarios, jilgueros y la santa rosita amarilla.

El pájaro más bonito que pude observar en el museo fue el “tuctupillin”.  Es un pajarito de un inconfundible color rojo intenso con las alas negras. Es una avecilla en peligro de extinción que vuela a 2 o 3 metros de altura por lo cual los he visto en los techos de algunas casas o faroles. 

Hay otra sección dedicada a los minerales. Una muestra de diversos tipos de piedras.

Como también es un museo arqueológico hay una sección donde se exponen algunas piezas de cerámica rústica de los antiguos pobladores de la zona.
 

También el cuerpo momificado de una mujer de procedencia desconocida. Hoy en día se conoce con el nombre de momia al cadáver de un ser humano y un animal, que mediante el uso de diversas técnicas fueron embalsamados con la intención de preservarlos a través de los años. Muchas culturas en todo el mundo realizaron esta técnica con la finalidad de conservar el cadáver de sus difuntos por mucho tiempo. En algunos casos eran los cadáveres de los jefes importantes y ocasionalmente eran personas que fueron sacrificadas como ofrendas a algún dios. Todo ello para cumplir con ritos y costumbres ancestrales propias de cada lugar.

Algunos restos antiguos utilizados en la cocina como morteros y moledores de piedra. Restos de armas de guerra como las porras lisas o con puntas de piedra. Algunos palos que se utilizaban para tejer entre otros.
 

Una parte que me llamó mucho mi atención fue ver antiguas páginas del diario Correo dando cuenta sobre el aluvión de Yungay. Son pedazos de páginas originales de la época en donde al leer sus líneas se puede comprender la tristeza que vivió el pueblo peruano en esos días posteriores al terremoto.

El titular de una página dice: “Fueron 35 segundos. Sobre toda esta destrucción y muerte renacerá la vida”.

Otro titular dice: “Yungay: gigantesca fosa común. Otra de las tantas secuelas del terremoto”.

Un sobreviviente del terremoto en su relato nos hace comprender el terrible momento que vivieron y lo desconcertados que estaban al no saber que era lo que estaba sucediendo, de haberlo sabido quizás muchos se hubiesen salvado, partes del relato dice: “Sentimos un tremendo ruido que se presentaba por ambos lados …  el ruido se asemejaba al de muchos aviones .. no sabíamos por dónde venía ni que pasaba, en esos momentos no nos acordábamos del Huascarán … finalmente vimos el aluvión de lodo completamente negro y con más de 40 metros de altura que avanzaba botando chispas de distintos colores”.

Aquí otra página de un diario que en la parte de abajo tiene un mensaje que invoca a colaborar: “Hermanos, ayudemos a nuestros hermanos”.

En el museo también se exponen mariposas, insectos, plantas, flores y otros objetos relacionados con la historia de Yungay. Realmente en este museo hay mucho que hacer, no es que este mal pero puede estar mucho mejor, muchas de las piezas necesitan mantenimiento y reparaciones. El horario de visita es de martes a domingo y el ingreso tiene un costo simbólico de S/. 2.00.
 

En otra de las calles que forman el perímetro de la plaza principal se localiza las modernas instalaciones del emblemático colegio IEP Señor de los Milagros de Ranrahirca.



Las calles principales del distrito se encuentran pavimentadas con pistas y veredas. Esta calle luce triste, fría y vacía, carente de plantas y flores símbolos de vida, el lúgubre asfalto domina el escenario.

Pero que bonito se ve cuando una calle tiene algunas plantas y flores, la sensación de alegría y vida es otra.  Podemos comprobar que muchas de las casas se han construido de material noble.

El origen del nombre Ranrahirca deriva de la unión de dos vocablos quechuas, el primero “ranra” que significa pedregroso o rocoso y el segundo “hirka” que significa cerro o morro. Uniendo ambos vocablos significaría algo así como “cerro pedregroso” o “cerro de piedras”.
Había leído que otro de los atractivos de la Ranrahirca eran sus corridas de toros que se realizan en el mes de setiembre, con la presencia de toreros nacionales y extranjeros. No estoy de acuerdo con este tipo de exhibiciones, posiblemente con el tiempo cambie esta situación, pero a través de mis viajes he podido comprobar que las corridas de toros es una tradición muy arraigada en muchos pueblos del Perú.  
Crucé la carretera con la intención de conocer la plaza de toros, pero como era lógico estaba cerrada porque no era fecha de corridas. Solo encontré un camión que llenaban con productos recién cosechados de las parcelas cercanas.
Aquí en la zona de Coyllur Rumi, en medio de un terreno de cultivos la presencia de una inmensa roca. Las grandes piedras son muy características en los pueblos del Callejón de Huaylas. Cuando se pregunta sobre el origen de estas grandes piedras algunos dicen que están allí desde siempre y otros dicen que los trajo el aluvión.
Al borde de la carreta se ha construido el moderno mercado municipal el cual no es utilizado en su totalidad según pude observar el día que estuve de visita en este lugar.


Un detalle curioso que no recuerdo haberlo visto en otro lugar es que en la misma parte central de la plaza principal, al costado de la pileta hay un muro en donde se ha escrito un poema a Ranrahirca del autor peruano Enrique Solary Swayne que dice asi:

“Un día aquí,
 
sobre el mismo polvo que hoy
el viento levanta
el hombre del ande
volverá a imponer su presencia
milenaria.
Aunque el Huascarán tenga en su pecho
el furor de todos los volcanes
aunque escupe al universo
las fuerzas que lo atan
y los lance reunidos a rodar
por los cañones hacía el valle
desde el negro hondo de la
adversidad.
Volverán los husos a las viejas manos
Volverán al brazo indígena los arados
y las lampas.
Volverán las ollas, volverán los niños
con sus mismos padres y sus mismos
nombres
a poblar de vida inextinguible
el cause seco de las avalanchas.”
 
Tres veces estuve en Ranrahirca pero este relato esta basado en un viaje que realice en agosto del 2,017 cualquier dato puede haber cambiado a la fecha.