domingo, 27 de noviembre de 2016

HUASTA: CORAZON DE BOLOGNESI


Estaba regresando con mi hermano Carlos a Chiquián después de haber visitado el distrito de Aquia y vimos que en una curva de la carretera se encontraba un arco de metal y un camino de subida que conducía hasta el distrito de Huasta. Pedimos retener el carro, nos explicaron rápidamente como llegar y bajamos del carro.

El carro hizo una curva y siguió bajando, un letrero indica que estamos en el  centro poblado de  Pampam.
 
 
El arco metálico que vimos desde el carro nos da la bienvenida con el siguiente mensaje: “Bienvenidos al Distrito de Huasta Corazón de Bolognesi”.
 


El distrito de Huasta es uno de los quince distritos que conforman la provincia de Bolognesi en el departamento de Ancash. Es un pequeño y apacible pueblo localizado a 3,800 msnm.

Sus orígenes se remontan a mucho antes de la llegada de los conquistadores españoles. Durante la época republicana fue creado el  28 de enero de 1,863 formando parte de la provincia de Cajatambo que pertenecía a Lima. A partir del 22 de octubre de 1903 pasó a formar parte definitivamente de la provincia de Bolognesi. Dentro de su territorio se encuentran los  anexos de Pocpa, Pomapata y Mahuay.

El camino desde aquí a Huasta es un camino agotador porque se trata de un sendero de subida con  mucha pendiente. Ayudaba a ello un fuerte sol que nos caía directamente sobre todo el cuerpo, los arbustos que flanquean el camino son pequeños y medianos lo cual no permite encontrar espacios donde protegernos de los rayos solares.
 
 
Pero lo más importante es que caminando al aire libre es como realmente se tiene la oportunidad de admirar la belleza de la naturaleza y esta caminata me confirmaba lo dicho. Caminábamos bajo un hermoso cielo azul salpicado con algunas nubes blancas que parecían pedazos de algodones sobre un manto azul. A cada paso admiraba y disfrutaba de la naturaleza, cada descanso era el momento apropiado para respirar profundamente y llenar mis pulmones con aire puro, una acción lejos del aire contaminado de las grandes ciudades que siempre es muy beneficioso para el organismo.
 
 
Gran parte del camino es como si se tratara de un largo mirador natural desde donde se tiene una vista espectacular del distrito de Chiquián. Desde aquí se observan las casitas con techos de calaminas y tejas rojas, los trazos de las calles y las parcelas de cultivos.
 
 
Finalmente después de caminar cerca de una hora aproximadamente llegamos a una callecita por  donde seguimos caminando dos cuadras más  hasta llegar a la plaza principal del distrito. La plaza es pequeña en comparación con otras pero suficiente para la cantidad de casitas y huastinos que viven en el pueblo. Claramente dentro de ella destacan la iglesia y la pileta central.
 
 
La Iglesia Santo Domingo de Huasta es una construcción muy antigua con una pequeña torre al lado derecho que sirve de campanario. El techo de madera a dos aguas se apoya sobre dos gruesas columnas de adobe una a cada lado. En la parte central se encuentra un gran retablo que cubre toda la portada desde el piso hasta el vértice del techo. El hermoso retablo es de estilo churrigueresco, los espacios están  llenos de hornacinas, columnas y pedestales con hojas y flores pintadas de color azul, rojo, verde, amarillo y blanco.
 
 
Una de las características principales de este templo es que a diferencia de lo que usualmente se acostumbra en las iglesias, en este caso las imágenes de los santos apóstoles se encuentran en el exterior. Para ello, como ya lo mencioné en el párrafo anterior cuenta con un hermoso retablo en la parte externa y  desde el atrio se puede observar las imágenes de San Pedro, San Pablo, San Francisco, la Virgen María y la figura del Padre Eterno.
 
 
He leído en internet que el templo fue construido en 1,575. Por la belleza de su construcción y las reliquias de su interior el 15 de octubre de 1,974 fue declarado como Patrimonio  Monumento Monumental de la  Nación mediante Resolución Suprema Nº 505-74-ED.
 
 
En una de las esquinas que conforman en perímetro de la plaza se localiza el local de la municipalidad distrital.  Es una construcción de dos pisos con techo de calamina y un largo balcón en el segundo piso desde donde probablemente se dirigen algunas ceremonias. Aun se observa las cadenetas que adornaron el balcón por las celebraciones de la fiestas patrias.
 
 
Una de las versiones populares sobre el origen del nombre señala que proviene del vocablo quechua “Huatta” que significa “amarrar”. Cuenta una historia que hace muchos años por el lugar existían dos tribus que se odiaban, pero como el amor se sobrepone a todo, dos jóvenes de estas tribus se casaron y vivieron felices por siempre. El hecho de casarse lo relacionaron con unir sus vidas, que similar a amarrar sus vidas, de allí el nombre Huatta. Con el correr del tiempo el nombre cambio de sonido a Huasta.

Realmente fue un visita rápida, como se dice de pasadita, solo estuve unas cuantas horas. Es un pueblo pequeño  no vi hoteles ni restaurantes pero estoy seguro que preguntando encontrará un lugar donde comer y descansar.

Los huastinos se dedican a la agricultura y ganadería. Sus quesos son de una calidad muy reconocida y en los últimos años se han dedicado a la crianza de caballos de paso.

Este viaje lo realicé en julio del 2,009, han pasado varios años y muchas cosas pueden haber cambiado a la fecha.


 
 
 

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