sábado, 17 de febrero de 2018

ASTOBAMBA: YARUSHPAMPA


En junio del 2,016 escribí en mi blog sobre el viaje que realicé a Huarautambo y en aquella oportunidad dije que me gustaría conocer Astobamba, el cual estaba separada de Huarautambo por tan solo un puente, pero no cualquier puente sino por uno muy antiguo y especial.

Se dio la oportunidad y una mañana muy temprano estaba partiendo desde Yanahuanca con destino a Astobamba. Para llegar a Yanahuanca primero hay que hacer un viaje de Lima a Cerro de Pasco el cual dura aproximadamente 7 u 8 horas. Luego hay que abordar otra unidad que nos traslade a Yanahuanca capital de la provincia Daniel Alcides Carrión. EL tiempo de viaje de Cerro de Pasco a Yanahuanca en ómnibus es de aproximadamente 2 horas. También hay autos y minivanes que cubren la ruta en menor tiempo. Otra opción es abordar los ómnibus interprovinciales que hacen la ruta directamente de Lima a Yanahuanca.

En una de las esquinas de la plaza principal de Yanahuanca se encuentra el paradero de los autos con destino a la Comunidad Campesina de Astobamba. Esperé casi una hora hasta que finalmente se completó los pasajeros necesarios para iniciar la ruta.

Las calles de las primeras cuadras cercanas a la plaza principal de Yanahuanca están pavimentadas, luego el camino es solo afirmado. Rápidamente nos alejamos de la ciudad y comenzamos entre curva y curva a ir subiendo poco a poco en medio de un ambiente natural dominado por la presencia de muchos cerros con algunos árboles.

Estos caminos son totalmente diferentes a los de las grandes ciudades, pero a mi particularmente me gustan mucho. Disfruto de cada curva, mirar por la ventana y ver los profundos abismos eleva mi adrenalina y también en algunos casos mis miedos. Son caminos en donde al paso de los carros se levanta el polvo como si nadie nunca pasara por aquí, son lugares en donde tú pareces el único dueño del camino, es más seguro que te cruces con alguna persona o un pastor con su ganado que con un carro.

 

Y ni qué decir del entorno natural, cielos cubiertos totalmente por nubes que algunas veces nos reciben con lluvias. En otras oportunidades los cielos están cubiertos parcialmente y el color azul del cielo se ve cubierto por algunas nubes formado figuras que solo nuestra imaginación puede ver.  Y en otras un cielo totalmente libre que nos permite disfrutar del color azul intenso del cielo muy característico de los pueblos serranos.

Los caminos de la sierra del Perú se abren paso en medio de altas montañas, los cuales en algunos lugares están cubiertos de grandes árboles como los eucaliptos y molles. En otras partes son solo montañas de grandes rocas y tierra eriaza carentes de vida vegetal. Y en las alturas por encima de los 4,000 msnm solo crece el ichu, aquella plantita pequeña que soporta las bajas temperaturas de las alturas y que crece donde otras plantas no pueden.
 
 
Como lo dije en pärrafo anterior Astobamba y Huarautambo solo estan separados por un puente inca el cual solo es para uso peatonal, esta terminantemente prohibido que algún auto pase por encima del puente. Antes de llegar a estos dos pueblos el camino que viene de Yanahuanca se divide en dos caminos, por la derecha de va a Huarautambo y por la izquierda se va a Astobamba.
 
 

Tan solo 10 km separan Astobamba de Yanahuanca. Después de aproximadamente 15 minutos de viaje me encontraba sobre el puente que divide las comunidades Astobamba y Huarautambo, lugar donde ya había estado en setiembre del 2,016. El costo del pasaje fue S/.2.50.

El puente es de origen incaico construido totalmente de piedra de los cuales ya quedan muy pocos en tan buenas condiciones. La base del puente se apoya sobre 17 ventanas trapezoidales con las características típicas de las construcciones incas.

Por las ventanas trapezoidales magistralmente diseñadas discurre el agua cristalina del rio Chaupiwaranga.
He visto fotos que en época de lluvias el agua que pasa y cae por las ventanas es bastante cubriendo casi la mitad de cada ventana lo cual le da un aspecto impresionante al puente. Más adelante de todos modos tendré que ir nuevamente a este puente, pero será en época de lluvias.
Por la otra parte del puente las aguas del rio están al mismo nivel de las ventanas por lo cual no se observan las caídas de agua que observamos por el otro lado.          
 
A dos cuadras del puente inca se encuentra la pequeña plaza principal de la comunidad. En la parte central destaca un monumento al Inca Pachacútec, el noveno Inca cuyo nombre significa “Transformador de la Tierra” al cual se le atribuye la expansión del Imperio incaico al que llamaron Tahuantinsuyo y su división en cuatro suyos o regiones: Chinchaysuyo, Antisuyo, Collasuyo y Contisuyo.


Pachacútec fue un excelente guerrero y sometió a sus dominios a los lucanas, collas, chinchas, ichmas, huancas, conchucos, yarowilcas y chimús. Comandó la defensa del Cusco en 1,438 y logró derrotar a los bravos guerreros chancas de Apurímac, hecho que le sirvió para ser proclamado Inca con el nombre de Pachacútec. Su padre el Inca Wiracocha y su madre Mama Runtu al nacer le pusieron por nombre Cusi Yupanqui. Sus biógrafos calculan que nació en 1,400 DC y gobernó desde 1,438 DC hasta 1,471 DC en que asume el mando del Imperio su hijo Tupac Yupanqui.
Durante el gobierno de Pachacútec se construyeron los templos de Coricancha y Sacsayhuamán. También centros administrativos o llactas como Ollantaytambo, Machupicchu, Vilcashuamán, Huaytará, Tambo Colorado entre otros. Los Acllahuasi o casas de las escogidas. Se crearon los mitimaes que eran pueblos enteros trasladados de un lugar a otro. Los chasquis o mensajeros que recorrían grandes tramos de caminos y los quipucamayoc o contadores encargados de llevar el control y el registro de los recursos e historia del pueblo con nudos hechos sobre cuentas de lana de diferentes colores conocidos con el nombre de quipus.
 
El motivo principal que me llevo hasta Astobamba era conocer los restos arqueológicos que se encuentran en su jurisdicción. Cuando había visitado los vestigios incas de Huarautambo me dijeron que cruzando el puente, al otro lado del rio también había otros restos arqueológicos más antiguos que los Incas.


De la plaza principal me dirigí a la entrada pero la puerta se encontraba cerrada. El recinto está cercado y protegido por rejas de metal y en su interior se encuentra las instalaciones de un colegio.



Justamente en ese momento venía una persona de adentro hacia la puerta, tenía llave del candado y abrió la puerta. Conversé con él sobre mi interés en conocer las ruinas, era un profesor del colegio que muy amablemente me llevó hasta la casa de la persona encargada de cuidar las ruinas, para que me abriera la puerta, me explicara algunos datos del lugar y me acompañara durante toda mi visita.
La casa del amigo guardián se localizaba en una de las calles que forman el perímetro de la plaza principal. Caminamos con dirección a la entrada principal, una vez frente a ella, metió su mano a su bolsillo, sacó un manojo de llaves de su bolsillo y abrió el candado que sujetaba las cadenas de la puerta y entramos.

Lo primero que se observa son dos paneles, uno que muestra la distribución de la zona arqueológica y otra en donde se encuentra un resumen de dicho lugar, que a la letra dice:

"Yarushpampa: sitio arqueolögico Yarush II establecido entre 800-1400 DC en la planicie húmeda de la margén derecha del rio Huarautambo.

Es un pueblo de la cultura Yarush fase II cuya fase I la hemos descubierto en la quebrada Yarush y sus planicies de la Cordillera Huayhuash donde hemspescubierto sus orígenes que datan del intermedio temprano.

Esta conformado por palacios con patios construídos a base de piedras medianas canteadas y pequeñas lajas que a manera de mosaico completan los aparejos de los paramentos. Tienen planta rectangular o cuadrangular con accesos tipo Yarush en el centro de uno de sus muros. Se caracterizan por presentar una tumba rectangular techada con vigas líticas largas y nichos ornamentales en los paramentos interiores.

Algunos palacios llevan pequeños altares en una de sus esquinas internas y otros un tendal de batanes en una de sus esquinas desgastados por uso ritual Yarush sugnificativo."

Los restos arqueológicos se encuentran diseminados en una extensión de casi dos hectáreas localizados a 3,600 msnm. Los pocos estudios sobre este lugar consideran que son de origen Yaro. Los yarowilcas se asentaron y dominaron en gran parte del lado occidental del departamento de Pasco desde los años 500 AC hasta que finalmente el imperio incaico bajo el gobierno de Túpac Yupanqui dominó y sometió a todos los reinos de este lugar a sus dominios.

Todas las entradas de las habitaciones estaban compuestas por dos grandes piedras laterales y sobre ella otro pedazo de piedra más pequeña a manera de dintel.

Las construcciones tienen todas las características de las construcciones pre incas. Las ventanas eran de forma cuadrangular formadas por la colocación de cuatro piedras grandes. Las paredes eran formadas por la colocación de pequeñas lajas de piedras de diferentes tamaños colocadas unas sobre otras hasta alcanzar la altura deseada. Los incas emplearon en las construcciones de sus paredes grandes bloques de piedras.

Una particularidad que llamó mucho mi atención era el hecho de que, en algunas habitaciones en la parte de abajo, casi a ras de lo que sería el piso se encontraban unas ventanas de menor tamaño a las que se encontraban en medio de la pared. No se cual haya sido el motivo de estas ventanas cerca al piso.

Pude observar que una de las habitaciones era diferente a todas las demás. Sobre el suelo se había colocado seis grandes bloques de piedra circular formando dos hileras de tres piedras cada una. Tal haya sido una habitación de adoración porque las piedras tienen una hondonada en el centro.

Durante el recorrido también se puede observar unos huecos tubulares en el piso. Me hice muchas preguntas: Habrán sido los pasajes por donde se llegaba a lugares secretos. Habrán sido lugares para guardar cosas. Habrán sido tumbas o lugares de adoración a algún dios protector de aquella cultura.

Muchas piedras se encuentran esparcidas por todo el lugar, algunas de ellas con características muy especiales, como esta gran piedra con una profunda hondonada en el centro.

Entre habitación y habitación podemos ver algunos pasajes o corredores cuya parte alta era tapada con pedazos de piedras.  Al ver estas cosas me parece que a través de los años el lugar ha sido cubierto por la tierra y que si limpiamos y escarbamos nos podemos llevar más de una sorpresa.

Alejada de todo el recinto principal se observa una pared de casi cuatro metros que se levanta solitaria en medio de la explanada. Al ver su tamaño y la perfección con la cual se ha construido no pude resistirme el deseo de llegar hasta ella y apreciarla de cerca. 

Las piedras de diferentes tamaños han sido colocadas de tal manera que ni el paso de los años y las inclemencias del clima han podido destruirla. No hay ventanas en la mitad de la pared, lo que veo son pequeñas aberturas a manera de ventanitas en la parte baja.

Al terminar la visita una foto para el recuerdo con el amigo que me abrió las puertas del recinto, me acompañó durante todo el recorrido explicando la información que conocía sobre este lugar.

Con toda la responsabilidad del caso al final cerramos la puerta y colocamos el candado. Permanecerá así hasta que otro visitante llegue en busca de conocer su historia.

En la internet es muy poco lo que se encuentra sobre este lugar y definitivamente hay mucho por investigar.

Cerca del puente inca se encuentra el paradero de los autos que regresan a Yanahuanca.  El chofer no parte si no se llena el cupo de pasajeros. Solo había una persona, conmigo éramos dos, faltaban otros dos pasajeros para que el auto partiera. Pagué el valor de los pasajes de las dos personas faltantes y el auto emprendió su camino rumbo a Yanahuanca.

Eran las 10 de la mañana y el cielo se iba despejando y asomaban los rayos solares para calentarnos del frio de Yanahuanca. Otro viaje que llegaba a su fin pero cuyos recuerdos quedarán por siempre en mi mente y corazón.

En Junio del 2,016 desde la Comunidad Campesina de Astobamba se dio la partida de la IV edición de la maratón “Los nuevos chasquis del Perú 2016” auspiciado por el Instituto Peruano del Deporte. La carrera duró 14 días y en su recorrido cubrió 1,400 Km uniendo las regiones de Pasco, Junín, Huancavelica, Ayacucho, Apurímac y Cusco, tal como lo hacían los chasquis de la época del Imperio Inca.

Este viaje lo realicé en setiembre del 2,017 y cualquier dato puede haber cambiado a la fecha.


 
 
 
 


 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

sábado, 6 de enero de 2018

LA CAÑERA: CATARATA EL TIGRE


Había planeado un viaje las ciudades de Oxapampa y Villa Rica, para ello primero tenía que llegar a Chanchamayo.  Las dos ciudades pertenecen al departamento de Pasco y cuando escuchamos Pasco siempre lo relacionamos con un lugar minero de frio extremo, pero es importante señalar que Pasco va desde las altas punas hasta la selva tropical y que una gran parte del departamento está compuesto de relieve tropical, especialmente en toda la provincia de Oxapampa.

Partimos junto a mi hermano Carlos desde el Terminal de Yerbateros en un ómnibus interprovincial cuyo destino final era la ciudad de La Merced.  Después de un largo tramo de camino de subida serpenteante desde la costa hasta los Andes peruanos, pasamos en la madrugada por el abra de Anticona más conocido como Ticlio (4, 818 msnm), el punto más alto de la ruta. De allí comenzamos el descenso hasta La Oroya (3,750 msnm).

En esta ciudad la carretera central que va desde Lima se ramifica en tres rutas de acuerdo a los distintos puntos de destino de la zona centro del Perú: a Huancayo, Tarma y Cerro de Pasco vía Junín.  En nuestro caso el ómnibus tomó la ruta hacia Tarma (3,050 msnm) y comenzó el descenso pasando muy temprano por esta ciudad.

Luego llegamos a San Ramón (815 msnm) y aproximadamente a las 6.00 am estábamos arribando al terminal terrestre de La Merced (751 msnm), capital dela provincia de Chanchamayo, departamento de Junín. Habíamos recorrido unos 310 km desde Lima en unas 7 horas aproximadamente.

La Merced es la capital del distrito de Chanchamayo y de la provincia del mismo nombre y es muy común oír los dos nombres cuando se refieren al mismo lugar. Se puede decir que La Merced es el punto de entrada a la zona de selva del departamento de Junín y Pasco.

En el terminal terrestre de La Merced podemos encontrar transporte público para las diferentes ciudades y pueblos que se encuentran más adentro: San Luis de Suaro, Yuranaki, Perené, Pichanaqui, Satipo, Oxapampa, Villa Rica y muchos otros. Desde estos lugares se pueden continuar viaje en autos y lanchas a pueblos y caseríos que se localizan en plana selva.

Abordamos inmediatamente una combi con destino a la ciudad de Oxapampa, recuerdo que compramos algunos panes y desayunamos en el mismo vehículo. Estaba contento porque iba a conocer nuevos lugares, pero algo comenzó a sonar mal cuando los pasajeros exigían al chofer que partiera de una vez y este decía que de nada iba servir partir ahora pues más allá ya no había pase.

Lo que temía se hizo realidad, saliendo de la ciudad pasando el distrito de San Luís de Shuaro el tránsito estaba restringido y no había pase debido a la construcción de la carretera a Oxapampa. Pero esta restricción fue comunicada con anticipación, la mayoría de las personas sabían que se estaba construyendo esta importante carretera, lo malo era que yo no estaba enterado ni remotamente de esta situación. No había pase hasta las 9 am y no era ni las 7 am.

La gente salía de los vehículos y aprovechaban la situación para reunirse en grupos y conversar de cualquier tema, lo que se buscaba era hacer que el tiempo pasara de la mejor manera. Las vendedoras sabiendo de estas demoras programadas con anticipación aprovechaban para hacer su negocio, dulces, galletas, agua, refrescos, sanwiches, desayunos con tamales y hasta comida se ofrecían a lo largo de la fila de vehículos que conforme pasaba el tiempo iba creciendo más y más.

En el corto trayecto que habíamos realizado me había percatado que pasamos por un pueblo. Aproveché la inesperada situación para caminar de regreso y llegar hasta el pueblo que minutos antes habíamos pasado.

Se trababa del distrito de San Luis de Shuaro, el primer pueblo que aparece en la ruta a Oxapampa. Posee una catarata conocida con el nombre de Sanshirio pero en esta oportunidad solo llegue hasta la plaza principal debido a la situación inesperada que encontré.

Por fin después de casi dos horas de espera que pareció toda una eternidad se restableció el tránsito para alegría de todos los que estábamos en la combi y seguramente para los ocupantes de los otros vehículos. El aburrimiento por la espera comenzó a desaparecer cuando tenía ante mis ojos el bello paisaje del valle de Chanchamayo con el rio Perené formando meandros mientras discurre sus aguas en medio de los cerros llenos de verdor.

Todo el camino está lleno de una exuberante vegetación con algunas curvas en donde ligeramente se va subiendo hasta llegar a los 1,814 msnm.  La carretera cruza la Reserva de la Biósfera Oxapampa-Asháninka-Yánesha.

Las reservas de biosfera a diferencia de las reservas naturales protegidas, están diseñadas para conservar los recursos naturales con un uso sostenible de los mismos. Considera dentro de ellas áreas naturales terrestres y acuáticas, con su fauna y flora, buscando una relación equilibrada entre los seres humanos que la habitan y la naturaleza.  

Esta reserva se registró en el 2,010, pertenece al departamento de Pasco y comprende el Parque Nacional Yanachaga Chemillén, las Reservas Comunales de Yánesha y El Sira, así como el Bosque de Protección de San Matías de San Carlos. En total son 1 millón 800 mil hectáreas protegidas por el Estado como ya lo dije en el párrafo anterior con la finalidad de conservar la flora, fauna y comunidades indígenas que se encuentran comprendidas dentro de su territorio, aprovechando de manera sostenible de los recursos naturales de la zona.  

Nosotros bajamos en un caserío al borde del camino conocido con el nombre de La Cañera, distante a unos 14 km de la ciudad de Oxapampa, 25 minutos más de viaje y estaríamos llegando a Oxapampa. El costo del pasaje fue de S/.6.00. Desde aquí es el punto de partida para iniciar la caminata a la Catarata El Tigre.

El camino se inicia por un sendero plano en medio de plantaciones de granadillas. Todo alrededor está lleno de verdor, un paisaje típico de la zona de ceja de selva. Se conoce con el nombre de ceja de selva o selva alta al conjunto de bosques densos, lluviosos y nubosos de las montañas localizadas al oriente de los Andes Peruanos. Básicamente se encuentra comprendida desde los 600 msnm llegando en algunos casos a montañas de hasta los 3,000 msnm.

Al comienzo el camino es ancho y hay varios senderos porque cada uno conduce a las entradas de los ranchos cercanos. Lo que debemos hacer es seguir de frente por el sendero que nos conduce al pie de la montaña. En muchos casos las cataratas que se localizan en la selva peruana se encuentran en propiedades privadas.

Luego el camino se hace angosto y comienza la subida. Realmente la subida es moderada y fácilmente lo puede realizar cualquier persona. Lo que si se puede observar es que el lugar está compuesto de bosques con una vegetación muy densa producto de las lluvias. Tener en cuenta que el clima tropical húmedo y el fuerte calor sofoca y cansa más.

Cruzamos un puente de madera sobre el rio para pasar al otro extremo del camino que nos conducirá hasta la catarata.

De no haber camino todo esto sería una montaña con una exuberante vegetación llena de árboles difícil de caminar. Cada cierto tiempo se da mantenimiento al camino porque la crecida de las plantas hace que el angosto sendero se vaya cerrando hasta casi desaparecer.
 
 
Subía caminando a paso firme por el sendero rumbo a la catarata. De pronto comienzo a escuchar cada vez con más fuerza el ruido que hace el agua al caer desde una gran altura sobre las piedras. Y allí estaba ante mis ojos la catarata El Tigre, el motivo por el cual había hecho este viaje.

 
Un viejo cartel nos recuerda que estamos en la catarata El Tigre. EL viejo cartel dice Catarata Rio Tigre. Desde aquí se inicia el descenso por un caminito muy peligroso hasta la parte baja donde está el rio para tener una mejor vista de la catarata. Es importante bajar con sumo cuidado y con unas buenas zapatillas, mucho cuidado con el barro y las piedras húmedas.

La catarata es una caída de un torrente de agua libre de unos 30 metros aproximadamente. Son 2.5 km que nos separan de la carretera. Llegar hasta aquí toma unos 40 minutos más o menos a paso moderado. Se encuentra a la mitad del cerro sobre los 1,850 msnm. El ingreso es libre no tuve que pagar ningún costo.

Debemos tener mucho cuidado al caminar por aquí ya que conforme nos acercamos a la catarata el camino es barroso y las piedras húmedas son resbalosas. Venir a estos lugares relativamente escondidos y pocos difundidos es por cuenta y riesgo de cada visitante, un mal paso y caemos, y de aquí nadie nos saca sino es por nuestros propios medios.

El nombre de la catarata se debe a que en época de crecida del rio la gran cantidad de agua que cae sobre la roca encerrada en este pequeño cañoncillo emite un sonido similar al rugido de un tigre. Los lugareños cuentan que descubrieron esta catarata hace muchos años atrás porque escucharon el rugido de un tigre y siguieron el sonido para darle caza pero se dieron con la sorpresa de que no era un animal sino una catarata de donde salía el rugido, de allí su nombre.

Se ha construido un puente rústico teniendo como base los troncos de árboles desde donde se puede apreciar la catarata en todo su esplendor. Un momento de descanso para disfrutar del lugar y después, como todo tiene su final, iniciar el camino de regreso a la carretera para continuar el viaje a Oxapampa.

Al hacer la bajada tomamos otro sendero y llegamos hasta un puente peatonal colgante.

El puente colgante es un puente que tiene dos estructuras de concreto en cada extremo desde donde se sujetan varios cables de acero. Sobre los cables de abajo se coloca el tablero del puente o lo que es el camino mismo del puente generalmente compuesto de pedazos de madera. Siempre es necesario poner barandas de seguridad a cada lado porque los puentes colgantes se mueven al paso de los peatones y algunas personas necesitan un apoyo para poder cruzarlos. Estos movimientos en algunas personas causan un gran temor hasta el grado de no querer cruzarlos
 

El puente fue inaugurado en agosto del año 2,005 según consta en la placa recordatoria colocada en uno de los arcos de concreto que sirve de base al puente.



Cuando llegamos a La Cañera no había gente a quien preguntar sobre la ubicación exacta de la catarata. Caminamos siguiendo la flecha del letrero que se encuentra al borde la carretera.
 

Vimos que en los exteriores de una casa dos motos y que la puerta estaba abierta. Nos dirigimos hacia ella y encontramos a dos albañiles que hacían su trabajo en esa casa. Nos indicaron el lugar donde estaba la catarata y la forma como llegar.  Se ofrecieron llevarnos hasta cierto punto en sus motos lo cual nos alivió en parte la caminata de ida.

Si uno hace el viaje por su cuenta y no utiliza los servicios de una agencia de turismo, la llegada de movilidad puede tardar bastante tiempo y en algunas ocasiones hasta horas. Los tours se pueden contratar en La Merced y Oxapampa.

Al regreso nuevamente nos encontramos con el bloqueo de la vía. En esta oportunidad de parada y espera fue en el Puente Paucartambo. Así se le conoce a un asentamiento humano perteneciente al distrito de Villa Rica, provincia de Oxapampa.
 


Las rústicas viviendas se encuentran a ambas orillas del rio Paucartambo y están unidas por un puente que da nombre al asentamiento.


Si bien es cierto vi mucha pobreza en este lugar, también es cierto que disfruté de momentos agradables, los paisajes naturales en este lugar son espectaculares. Los niños pasaban la tarde jugando a tirar sus hilos de pescar bajo el puente.

La gente aprovecha para hacer negocios en pequeñas tiendas o de forma ambulatoria vendiendo refrescos y comida. Un letrero nos indica que si seguimos por la izquierda llegamos en 44 km a Oxapampa y si seguimos por la derecha llegamos a Villa Rica en 23 km. Nosotros no teníamos que seguir ni a la derecha ni a la izquierda sino tomar el camino que nos llevaria de regreso a La Merced.
 

En este viaje me encointré con situaciones inesperadas, pero son estas situaciones no planificadas los que le dan un plus adicional a estos viajes. Tengo entendido que ahora el camino está señalizado, entran vehiculos hasta cierta parte.

Este viaje lo realicé en agosto del 2,011 y muchas cosas a la fecha han cambiado. En octubre del 2,017 fui de nuevo a Oxapampa y pude ver que la carretera ya esta totalmente termianda y que la movilidad es mas fluida con un servicio de combias que parte cada media hora desde los terminales terrestres de La Merced y Oxapampa.