lunes, 14 de abril de 2014

TOMAYQUICHUA: TIERRA DE LA PERRICHOLI


Salimos con mi esposa e hijita de Huánuco rumbo a Tomayquichua, uno de los ocho distritos con que cuenta la provincia de Ambo, en el departamento de Huánuco.

Se encuentra ubicado a 16 km de la cuidad de Huánuco a una altura de 2,000 msnm aproximadamente, al margen derecho del río Huallaga. Normalmente hay transporte de camionetas que hacen esta ruta, el  tiempo del viaje es de aproximadamente media hora y su costo es de S/. 4.00.  También se puede ir en auto o mototaxi desde el distrito de Ambo, capital de la provincia del mismo nombre.

El origen del distrito de Tomayquichua se remonta a la época pre-hispánica, siendo los Chupachos los primeros habitantes quienes se encontraban en la cuenca del rio Huallaga. Desde entonces el poblado adoptó el nombre de Tumay-kichwa que proviene de los vocablos quechuas “Tumay” o “Tumaj” que significa “Valle” y  de “Kichwa” que significa “Tierra Templada”, traducido al español sería algo asi como valle templado. Algunas personas aseguran que el nombre verdadero es  Tomaykichwa.

La plaza principal es pequeña, con grandes árboles y en la parte central se ha construido una pileta. En una de las calles del perímetro de la plaza se encuentra la Iglesia de Tomayquichua y el local municipal del distrito.


La iglesia de  Tomayquichua es muy antigua, data de 1,610. Lamentablemente en el año 2,009 mientras se celebraba una misa sorpresivamente se cayó la pared que sostenía el altar mayor de la iglesia. En abril del 2,013 se hizo la demolición y se iniciaron los trabajos de construcción de una nueva iglesia con actividades y aportes de la feligresía. 



Tomayquichua es un pueblo pequeño en donde la mayoría de las casas son de un solo piso, pero el moderno local municipal se levanta impresionante con una construcción de cuatro pisos, contrastando y rompiendo el esquema del lugar.



En el frontis del municipio se encuentra un monumento donde se distingue a La Perricholi y el virrey Amat y Juniet en un tierno abrazo de amor, simbolizando el romance que vivieron estos dos personajes tan disimiles  durante la época colonial. Según los detalles de la obra se aprecia que ella era una delgada y espigada mujer y él era un gordito bonachón de menor estatura.

 

También encontramos una calesa o carruaje de dos ruedas.

El cielo estaba totalmente despejado y los rayos solares calentaban el ambiente mientras paseábamos por las calles de este pintoresco distrito.  Algunas casas son de adobe y otras de material noble pero todas tienen techos a dos aguas cubiertas con tejas, muy clásico de los pueblos de la sierra.

 

Las viviendas que están un poco más alejadas del centro son de adobe  y  tienen extensos huertos  por donde se llega caminado a través de pasajes angostos que se quedaron en el tiempo, Caminar por estos lugares es maravilloso, viendo las frutas colgadas en los árboles y sintiendo el aroma de las flores. Solo el canto de algún pajarillo o el ladrido de un perro rompen el silencio total que nos hace ver que no estamos viviendo un sueño.

Uno de los motivos que me hizo conocer este distrito es que según la historia aquí vivió “La Perricholi”. Como el distrito es tranquilo no existe movilidad y todo se hace caminando, fue así como caminamos  por una calle  estrecha y de subida que nos llevaría a la casa donde nació y vivió parte de su infancia este personaje muy ligado a la época colonial.
María Micaela Villegas y Hurtado de Mendoza más conocida como “La Perricholi” nació el 28 de setiembre de  1,748 y  es considerada una actriz del teatro peruano colonial. En el teatro Manuel A. Segura, antiguo Teatro Municipal de Lima existe una placa que dice: La Casa de la Tradición con los auspicios de la Municipalidad Capitalina a la célebre actriz limeña Micaela de Villegas “La Perricholi” creadora del arte escénico nacional al cumplirse dos siglos de que iniciara en el Real Coliseo de la Comedia hoy Manuel A. Segura las primigenias actividades artísticas en el Perú. Mayo, de 1968”.
Aunque los documentos legales que existen sobre Micaela Villegas señalan que era natural de la ciudad de Lima y así lo declara ella misma en su testamento, popularmente el pueblo de Tomayquichua la ha tomado como hija de su tierra y así lo hace saber al mundo entero.
Después de caminar cerca de 20 minutos llegamos a la casona en donde un aviso nos hacer saber que estamos frente a la casa de La Pericholi.


Fue la mayor de seis hermanos,  su padre fue arequipeño y su madre limeña. A pesar que su familia era de condición modesta aprendió a leer y escribir, cosa no muy común entre las mujeres de esa época. Le gustaba el canto y la danza y desde muy niña mostró vocación por el teatro, oficio considerado en esa época como indigno para una mujer.

Debutó a los 15 años en el teatro, su pasión y talento, su imaginación y gran memoria  hizo que antes de los 20 años se convirtiera en la actriz de moda. Todos los días el teatro se abarrotaba de público que quería ver y admirar la belleza y expresión artística de la joven.

Lo que da trascendencia a La Perricholi es su romance con el Virrey de la época. Ella era una joven de 18 años y el virrey Amat y Juniet tenía 63 años, sin embargo aquel romance duró 14 años, convirtiéndose en la relación más escandalosa del siglo XVIII. Fruto de ese romance en 1,769 tuvieron un hijo al que bautizaron con el nombre de Manuel. Este fue el único hijo que tuvo el virrey. Cuando el virrey muere en España su hijo viaja a reclamar la herencia, pero legalmente fue considerado ilegítimo y no recibió nada de herencia.

En la casona donde  se dice nació la Perricholi se encuentra una habitación que según  los guías y las leyendas escritas allí,  fue el cuarto de Micaela Villegas. Una cama, un tocador, un maniquí de tamaño natural y muchos cuadros en la pared completan el ambiente.



Hay muchas historias sobre el origen del apelativo de Perricholi, sin embargo la más conocida y tradicional dice que en una de las tantas peleas que tenían, Amat la llamó enfurecido "perra chola" que en su acento catalán sonaba a "perri choli"; el incidente trascendió las paredes del Palacio y la alta sociedad limeña que no le tenía mucho aprecio comenzó a llamarla La Perricholi  con la intención de humillarla. Recordemos que era amante del Virrey, pero este enamorado locamente no dudaba  en mostrarse públicamente.  "Miquita", como la llamaba cariñosamente Amat, gustaba de exhibirse junto al Virrey y provocar la envidia en la nobleza colonial limeña.
Micaela Villegas fue el símbolo que inspiró al virrey Amat para hacer muchas de las construcciones que realizó en su gobierno, entre ellas se encuentran la Alameda de los Descalzos, el bello palacete de La Quinta de Presa, el Templo de las Nazarenas que más tarde albergaría la imagen del Señor de los Milagros de la cual era devota y El Paseo de Aguas que fue construido para impresionarla.
La tradición cuenta que cuando el Virrey le declaró su amor, ella le respondió que lo aceptaría solo cuando él pusiera la luna a sus pies. Ante semejante desafío el Virrey mandó construir el Paseo de Aguas que hoy se encuentra en el distrito del Rímac en Lima. En el centro había una gran fuente de agua donde se reflejaba el cielo. El Virrey muy astutamente en una noche de luna llena, llevó a La Perricholi al borde de dicha fuente, y le dijo: Hoy pongo la Luna a tus pies. Desde ese momento se hicieron amantes.
Otro detalle que encontramos en la casona es un  antiguo pozo de agua de uso familiar


Un carruaje antiguo en la misma casona.



En el lugar alquilan trajes de La Perricholi y del virrey para las respectivas fotos del recuerdo, en mi caso me conformé con una foto al lado de un maniquí que según dice tiene la figura y vestimenta que ella usaba.



En 1,776 Amat fue cesado como Virrey del Perú y regresó a España, dejándole una generosa pensión y varias propiedades. Micaela se quedó en Lima con su hijo Manuel y tuvo que enfrentar los ataques de los enemigos del ex Virrey.

Sus últimos años los dedicó a la oración, vistiendo el hábito de las Carmelitas y realizando muchas obras de caridad que hicieron olvidar a los limeños los escandalosos años de su juventud, ganándose con sus actos muchas muestras de afecto y consideración hacia su persona.

Micaela Villegas murió en su casa el 16 de mayo de 1.819 a la edad de 71 años. Su sepelio fue sencillo según ella misma lo pidió y dejó como herederos de sus bienes a su hijo Manuel y su nieta  Tomasa, hija de Manuel.

Este poblado también sirvió de inspiración para que el escritor peruano Enrique López Albújar escribiera su obra “El hechizo de Tomayquichua”, donde se narra dos historias de amor entre jóvenes de la burguesía limeña y del mundo andino. Existe una casa abandonada que dicen fue el lugar donde vivió el literato.



Y como si fuera poco, fue aquí donde nació Isabel Herrera,  abuela de Santa Rosa de Lima.

Conversando con algunos tomayquichuinos me comentaron que la fiesta más importante son los carnavales. Se escoge la reina del carnaval, se hacen bailes con trajes típicos y  pasacalles, la gente se echa agua, pintura, talco y no falta el licor y la buena comida. Como actividad central está la yunza o cortamontes.

En el lugar escogido se planta un árbol lleno de adornos y regalos. La gente toma licor y baila alrededor del árbol al ritmo de la música que toca la banda. Los bailarines dan golpes con un hacha o machete hasta que el tronco se quiebra y cae el árbol, motivo que aprovechan todos los presentes para  coger alguno de los regalos que tenía el árbol.  Al final, quien logre derribar el árbol, será quien se encargue de preparar  la yunza del  próximo año.  Y como despedida muere Don Calixto, Rey del Carnaval Huanuqueño,  cuyo cuerpo es arrojado al río.

En el lugar se encuentran varios recreos turísticos donde se puede degustar la comida huanuqueña, tal vez una pachamanca o un cuy chactado, un locro de gallina o un picante de queso, depende de los gustos.

Este viaje lo realicé en agosto del 2,011 cualquier dato puede haber variado a la fecha.

 

2 comentarios:

  1. Interesante su relato. Gracias por tus opiniones, ceñidos a la verdad.Saludos

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  2. Muchas gracias por su comentario. Lo invito a leer mis otras narraciones.

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